miércoles, 26 de abril de 2017

Reseña: Desde la Terraza. ¿Pueden los personajes ser personas?

Queridos seguidores, hoy os quiero hablar de un libro muy especial porque he tenido la oportunidad de comentarlo con el autor, lo cual ha enriquecido la lectura. Desde aquí, mi agradecimiento a Francisco. Y a continuación, mi más sincera opinión acerca de Desde la Terraza.



¿Por qué decidí leer Desde la Terraza? No tengo muy claro por qué decidí leer este libro. Debo reconocer que la portada nos regala una bella imagen y nos promete también, una deliciosa historia. Pero no creo que fuera únicamente ella lo que me animó a leerlo. Supongo que algo invisible tiró de mí hasta colocarme delante de estas páginas, las cuales comencé a leer con una sonrisa en la cara. Si vosotros también queréis empezar a leer Desde la Terraza, tenéis en descarga gratuita los primeros capítulos aquí.

¿Cómo es la lectura de Desde la Terraza? Esta lectura es peculiar. Acostumbrados a los libros de consumo rápido (como yo los llamo) que apenas reclaman esfuerzo por parte lector (ni una reflexión, ni un pensamiento, ni demasiado trabajo lingüístico para comprender la obra), Francisco se planta con una historia de relatos entremezclados donde los personajes cobran vida hasta tal punto de convertirse en personas. Todo ello lo lleva a cabo con una calidad narrativa muy superior, y con una ambientación que no nos dejará indiferente: el continente africano en todo su esplendor

El libro comienza con la doctora Ferrer, una mujer que hace años dejó España y su puesto como médica interina para trasladarse a África a ayudar durante el conflicto entre los hutu y los tutsies. Esta mujer está asimilando un duro golpe: la muerte de su esposo en un accidente aéreo. Y en estas condiciones, un periodista español le pide que relate su experiencia y labor durante este periodo, para que no se quede en el olvido. A partir de este momento, la lectura se ralentiza para conocer a nuestros protagonistas. Debo reconocer que he echado de menos la acción, pero tampoco quiero decir que el libro esté desierta de ella. De hecho, uno de mis capítulos preferidos ha sido cuando el campo de refugiados donde trabajaba la doctora y su equipo, es atacado por la minoría hutu. Y de cualquier manera, gracias a las conversaciones intercambiadas con el autor, me he planteado la siguiente cuestión a mí misma: ¿es necesario que prime la acción en una obra literaria? Este libro es una historia sobre los personajes, y por tanto, así hay que entenderla. 

A mí personalmente no me gustan los libros donde prevalecen los relatos personales, pero he conseguido leer con gusto la historia de este autor. Francisco consigue algo que es su objetivo principal: dotar de humanidad a todo el texto. Lo que se cuenta en él es una realidad cruda e intensa, y en todo momento, se desprenden muchos sentimientos humanitarios, desnudos y verdaderos. 

Sin embargo, hay algunas cosas que yo tendría en cuenta de cara al futuro. En primer lugar, si se introducen escenas de tensión, como puede ser un secuestro, el hecho de que los personajes sigan relatando sus propias andanzas (y apenas se haga hincapié en las emociones que están viviendo) resta credibilidad al momento. Por otro lado, los pasajes históricos parecen introducidos como datos sin vida. Me he saltado las páginas en donde se relataban porque era como leer la Wikipedia. Por último, hay mucho de amor en esta historia, y se podría haber sacado más provecho. Desde la Terraza es puro amor entre los personajes del pasado, sin embargo, también podemos ver cómo se fragua cierto amor en el presente, mientras la doctora relata su experiencia. Sin embargo, se ha aprovechado poco y quizás hubiese introducido más expectación de haberse desarrollado o intercalado con la historia. 

Al final, Francisco nos regala un giro argumental, lo cual le agradezco. Me alegro que se intente cerrar la obra con algo sorprendente, aunque según me ha comentado el autor, ha dejado guiños durante la narración. Si os soy sincera, yo no he visto esos guiños y por tanto, he recogido este final un tanto fría. Creo que se debería trabajar un poco más, porque si no, parecen dos partes completamente diferenciadas: en la que se relatan hechos, y en la que sucede algo realmente argumental. Me gustaría recalcar que Francisco ha intentado dejar pistas a lo largo de las páginas, y quizás sea yo una lectora poco avispada. Por tanto, querido seguidor, te deseo suerte para que tú seas capaz de encontrarlos.

En general ha sido una lectura grata que recordaré por su calidad narrativa y por la humanidad que desprende el relato. También por ese continente tan espectacular. Creo que Francisco, aunque algunas cosas se puedan pulir, ha conseguido su objetivo con esta obra: emocionarnos un poquito.


¿Volvería a leer algo de Francisco Casero? Por el momento, voy a intercalar otro tipo de libros. El resto de libros son de índole más histórica, y me da miedo que se haga pesada o aburrida (¡ojo! Soy una gran lectora de novela histórica, pero siempre temo que haya un uso y abuso de datos dentro de ellas). En cualquier caso, es mi deseo seguirle de cerca e ir descubriendo sus escritos. Espero que a vosotros también os haya suscitado curiosidad.



¿Qué opinión tenéis? ¿Os gustaría leer los capítulos gratuitos? ¡Espero vuestra opinión!

domingo, 23 de abril de 2017

¿Quién ha contratado a un juglar?

Hoy estamos frenéticos en la Corte. Todos los habitantes del Reino han venido a palacio para disfrutar de la Biblioteca Real en el Día del Libro. La Reina siempre ha querido tener una biblioteca parecida a la de la Bestia, pero todavía nos queda un largo trecho. En cualquier caso, las estanterías son altas y hay libros para todos. Y entre el murmullo de la buena gente que está hoy compartiendo este día con nosotros (¡únete al hilo de recomendaciones aquí! ¡Vota en los test aquí y aquí! Incluso agrégame a Facebook aquí), hemos escuchado el lejano sonido de un laúd. La Reina, extrañada, se ha acercado a sus ayudantes y les ha preguntado si es que acaso, alguien ha contratado un juglar. Todos han negado con la cabeza. Por tanto, con una fuerte intuición palpitando en su corazón, se ha dirigido a la Sala de Espejos. ¿Será un nuevo visitante?


La Sala de Espejos estaba iluminada por el sol de mediodía. La Reina lanzó un rápido saludo al resto de escritores que se hallan en ellos (aquí) y se acercó al espejo que más brillaba de todos. Dentro de el, unos ojos verdes la observaban, ojos verdes como la ninfa de aquella leyenda de Bécquer. Pero al contrario que ésta, la mujer del espejo empezó a reflejarse sin pretensión maligna, mientras sus dedos rozaban las cuerdas del laúd que portaba. ¡Ella era el juglar! Más bien, ella es la autora, que con sus música de letras, hoy visita nuestro reino. ¡Bienvenida, M. A.! Espero que hagas de este tu hogar.


M. A. Álvarez es escritora de dos novelas, El Rostro en el Laúd y Casos Descartados, pero también de un amplio abanico de relatos y microrrelatos. Os invito a conocerla a través de esta entrevista.

Mis géneros favoritos tanto para leer como para escribir son: el terror, el humor, el suspense y el fantástico. En base a esto recomendaría los siguientes títulos:

-El gato negro y otros relatos, de Edgar Allan Poe. Hay muchos libros que recopilan relatos de este autor, pero hay una edición en concreto con este título que me gustó bastante. Los relatos de este autor nunca defraudan y, sin duda, merece la pena ser leído.

-El vizconde demediado, de Italo Calvino. Es un libro cuya sinopsis llamó mucho mi atención: En el siglo XVII, el vizconde Medardo es partido en dos por una bala de cañón en la batalla contra los turcos, quedando las dos mitades de su cuerpo (una mala y una buena) viviendo por separado. Al principio, solo una de ellas regresa a su hogar.

-Los secretos del club Lázaro, de Tony Pollard. Una historia que ocurre en el Londres del siglo XIX con grandes dosis de misterio y suspense y además, se hace referencia a personajes históricos reales, siendo algunos personajes del propio libro.



Así es, algunas características de algunos de mis relatos aparecen reflejadas en mis novelas o también ocurre al contrario. Al estar escribiendo una novela sobre unos personajes o una época, tiendo a practicar en los relatos que escriba en ese momento estos factores.
Por ejemplo, justo antes de comenzar mi novela El Rostro en el Laúd, escribí un relato titulado Un puñado de relatos (aquí)con una estructura similar a la de la novela: la historia es narrada a través de varios puntos de vista. Y por otra parte, mientras trabajaba en Casos descartados, escribí algunos relatos del siglo XIX, como Una nube cautiva (aquí)


Quise escribir esta novela porque se me ocurrió mezclar dos elementos que me gustan bastante: la figura del juglar y el género de terror. Pensé: “Quiero hacer una historia de terror con un juglar” y esta fue la base de la que partió todo.

A partir de aquí fui construyendo la trama y le añadí otros factores sobre los que me encanta escribir, por ejemplo: contar la historia desde el punto de vista de varios personajes. Esta historia se cuenta a través de Julia y Luis (en la actualidad) y El juglar (desde el siglo XVI). Esta es la estructura de sus capítulos y así se va conformando el argumento.


Es complicado porque el terror en la literatura no es lo mismo que en el cine (con el que quizás estemos más familiarizados), que cuenta con elementos poderosos como la imagen o el sonido para “dar el susto” y evidentemente un libro no puede hacer uso de esto. Es necesario leer mucho sobre el género para aprender cuáles son las características principales para transmitir el miedo sobre el papel. Aunque el género de terror es muy amplio y El rostro en el laúd tiene un terror más enfocado al suspense y ese toque fantástico que viene dado por la leyenda del laúd. 

La historia está ubicada en un contexto real: la ciudad de Sevilla. El juglar comienza contando su historia en el siglo XVI. Desde hace un tiempo tenía mucho interés por escribir algo ubicado en este siglo. La historia de la ciudad de Sevilla es muy rica en esta época y había una serie de acontecimientos sobre los que quería escribir. Por ejemplo, la importancia del río Guadalquivir cuando era la puerta al Nuevo Mundo. Los barcos zarpaban del antiguo puerto de Sevilla hasta esas tierras y el propio músico narra que a la gente de la ciudad ya no le interesaban las historias “de siempre”, ellos quería conocer cómo era ese mundo más allá del mar y él intentaba aprenderlas de boca de quienes llegaban de los barcos para contarlas luego.

Mi interés por asistir a visitas culturales, monumentos, museos… siempre ha hecho que aprenda mucho sobre la historia y tras tener claro sobre qué escribir, he tenido bastantes fuentes donde acudir para documentarme.

Pero, por otro lado, sí que hay una parte en la historia de Sevilla muy oscura y profundizando más en este tema para hacer referencia en la novela, como dato histórico y como una característica que podía apoyar a una historia de terror, me impactó profundizar sobre este asunto. Hay un capítulo que me resultó duro de escribir que hace referencia a esto. Para la documentación de esta parte, incluso visité un edificio que prácticamente desconocía que estaba en la ciudad.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que no se trata de una novela histórica

Creo que una de las características que define a esta novela es su estructura. Cada capítulo está contado a partir de los tres personajes que mencionaba y así se va conformando la trama. También creo que pueda hacerla especial esa mezcla de hacer una historia de terror sobre un juglar, no creo que sea un personaje típico de las historias de terror. Por otra parte, ya son varias las personas que me han comentado que por el ritmo “parece una película” y que el final les ha sorprendido.

¡Gracias! El Booktrailer de Casos Descartados tuvo dos etapas: el proceso de grabación, en el cual conté con el apoyo de un equipo de personas que me ayudaron mucho y el proceso de dibujo, animación y montaje que hice yo misma a partir de las imágenes grabadas y con una técnica que se llama rotoscopia.

Subí a un vídeo a Youtube donde se puede ver cómo se realizó el procedimiento (aquí).Para la grabación se preparó la caracterización de los personajes y se hicieron varias tomas siguiendo un storyboard para luego pasarlas a animación.


En Casos descartados se hace referencia al terror también aunque la novela no sea de este género. De hecho es una comedia policíaca. En esta historia, ubicada en el siglo XIX, el protagonista decide investigar los casos que son desechados por los agentes de la comisaría de la ciudad por tratarse de casos insólitos en los que están implicados espectros, médiums o maldiciones. Tenemos casos como “El caso del vaquero sin rostro”, “El caso del payaso fantasma” o “El caso de la flauta maldita”.

El protagonista no es un auténtico detective, pero decide hacerse cargo de estos casos, con sus particulares métodos, porque se siente responsable al tener su familia una importante vinculación con la comisaría. 

Casos descartados, aunque sea mi segunda novela publicada, es mi primera obra escrita. ¿Cuál ha sido más difícil? Pues son obras muy diferentes, sobre todo por el género. No me ha resultado especialmente más difícil escribir una que la otra, pero sí que es verdad que cuando escribí El rostro en el laúd ya había aprendido un método de trabajo, cómo organizarme mejor… ya tenía la experiencia de haber escrito una novela larga y eso sí que lo noté bastante a la hora de hacer ciertos planteamientos.


A la hora de escribir sobre un género siempre es recomendable conocerlo y leer sobre él. He leído sobre Sherlock Holmes, Poirot y otros detectives e historias policíacas. Me ha servido sobre todo por el aprendizaje. 

Considero que su punto fuerte es que es una novela ambientada en el lúgubre siglo XIX, pero está enfocada al humor, género que no suele ir de la mano con esta época. También creo que el protagonista es otro de sus puntos fuertes, pues es quien le da importancia a esos casos insólitos y es el responsable de dar a la novela ese punto de comedia por su forma de hacerles frente.   

Yo creo que esto depende del género o lo que les guste leer. Si se decantan por lecturas cortas, les invito a leer los microrrelatos y los relatos que tengo publicados en mi blog (aquí) y conocer un poco mi estilo.

Si son partidarios del terror y suspense, me gustarían que leyeran primero El rostro en el laúd, además esta novela tiene una versión digital en Amazon Kindle.

Si prefieren una historia de humor, sin duda, Casos descartados.


Así a bote pronto y echándole imaginación, los liberaría en algún lugar en los que pudiera caer en manos de algún productor o de alguien a quien pudiera interesarle llevarlos a la gran pantalla, je je je.

¡Esto ha sido todo! ¿Os ha gustado la entrevista? Agradezco a M. A. sus respuestas. Lo que queda de mes y parte de mayo, encontraréis su libro en el lateral derecho de mi blog. Además, podéis visitarla en la Sala de Espejos (aquí) tantas veces como gustéis.




jueves, 20 de abril de 2017

Reseña: Orfancia. ¿Podrían comerte tus padres?

¡Hola, queridos seguidores! Tras la resaca del sorteo y de las vacaciones de Semana Santa, por fin os traigo una nueva reseña. Esta reseña es muy especial porque hacía mucho tiempo que no me topaba con un libro tan inquietante y desmesuradamente realista, aunque sin embargo, se trate de un género surrealista. Cuánta contradicción cuando a la infancia le robas el prefijo ⟪in- y le añades el or-: Orfancia


¿Por qué decidí leer Orfancia? Cuando se escribe sobre la infancia, en general, o se idealiza o se traumatiza. Pero este libro me transmitía algo más allá de esos extremos: la inquietante rutina infantil. Athos me presentaba el caldo de cultivo de los miedos y demonios infantiles. ¡Ya era hora! Pues todos hemos experimentado, aunque quizás no lo recordemos, la oscuridad y humedad de esa cueva donde albergan nuestros primeros años. Aquellos días de orfancia

¿Cómo es la lectura de Orfancia? Rara y jodidamente brillante. Perdonad la palabrota, pero así es. Nos enfrentamos a un relato (cuento, fábula, "antinovela de formación" como lo define el autor) narrado en primera persona por un niño, que se divide en cuatro grandes bloques que corresponden a cada estación: primavera, verano, otoño e invierno. Los capítulos son cortos, lo cual le otorga un ritmo rápido de lectura, y la prosa es muy metafórica, con lo cual se gana mi amor eterno. Pero adentrémonos en el meollo psicológico y característico de la novela.

He leído muchas reseñas sobre la obra y creo que hay personas que se han quedado con una lectura demasiado superficial. Es un libro que habla sobre la digestión, aunque no lo parezca, y por tanto, debemos llevar a cabo también nosotros un proceso digestivo con él. En la vida no sólo se digiere comida, sino patrones, pensamientos, miedos y otras muchas vivencias que nos llevan a ser el adulto que hoy somos. Nuestro protagonista teme comer porque piensa que sus padres se lo comerán cuando engorde. Y en realidad, el personaje nos está diciendo que teme crecer porque la sociedad se lo comerá cuando lo haga. Se lo tragará y formará parte de la gran masa uniforme. ¿Es un libro que habla de la uniformidad de los adultos? Es un libro que habla de casi todo, por eso es tan potente.

Para mí tiene dos grandes puntos fuertes: el mensaje, el cual ya os he adelantado un poco en el párrafo anterior, y la parte turbia del ser humano (que comienza en la época más "inocente"). Athos ha incluido muchas situaciones desagradables, que nos harán incluso contener una arcada u odiar al niño protagonista. Pero todo ello sólo pretende ensuciar el relato, para que sintamos la asfixia, la presión, el olor a vomito, la podredumbre de lo más profundo del ser cuando éste no está aún formado. Y en nuestro papel de lector adulto, posiblemente, no entendamos al niño en muchas ocasiones. Pero algo se remueve dentro de nosotros, es el otro yo, el que empatiza con Orfancia. Los padres del niño tampoco le entienden, y hacen todo lo posible porque coma, se integre en la escuela, juegue con los niños... ¿Entonces por qué tenemos la misma sensación que el protagonista? ¿Por qué parece que los padres no son de fiar? ¿Por qué sentimos un escalofrío y cierto desamparo a pesar de sus cuidados? Porque tememos que esos adultos, que ya fueran comidos, nos coman ahora a nosotros. Y aquí hay otro mensaje: los adultos se preguntan muchas veces qué han hecho mal con los niños, cuando en realidad deberían preguntarse qué han hecho mal con ellos mismos. Gracias Athos por expresarlo tan adecuadamente en una de tus entrevistas

¿Creéis que al final el niño come? ¿Pensáis que este chiquillo superará sus miedos? El final, o las partes finales, han sido también muy comentadas, pues los hábitos que va adquiriendo el protagonista no son demasiado sanos. Pero nuevamente se representa en él las pulsiones (¡cuidad! Aléjense los anti freudianos) mas profundas, el salvaje animalillo infantil (¿estáis pensando en El Señor de las Moscas? Yo también). Y la gran ópera prima se encuentra en la última página. La gran metáfora, el cuadro más surrealista de todo el libro, y desde mi punto de vista, la descripción más escalofriante e inquietante de todas por su doble significado. Ya pasó la orfancia y llegó la hora del festín alimenticio. Ya lo expresó Goya antes que Athos: Saturno acaba devorando a su hijo. Pero, ¿acaso sabes, astuto lector, de qué manera? Prueba a leerlo.

Athos Zontini ha dicho que "un buen libro alimenta las dudas y no las certezas del hombre". Este libro es precisamente una duda constante que se instala en nosotros, una necesidad de seguir leyendo para conocer el destino incierto del pequeño. Una oda entre la arcada y la genialidad. Un plato exquisito para comer y luego vomitar en nuestra psique, en forma de nuevas maneras de entender al ser humano. 

¿Volvería a leer algo de Athos Zontini? Me gustaría mucho seguir la pista de este autor, y de hecho, es lo que haré. Espero de él grandes obras.

¿Quién ha leído este libro? ¿Cuál es vuestra opinión? Espero vuestra visita, y os la devolveré muy pronto.


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